El tiempo de nosotros, no es el tiempo en el plan divino. Nos preguntamos miles de veces “cuando es que se nos va a dar el chance de esto o aquello” y en nuestra desesperación por obtener eso que necesitamos, se nos pasa el tiempo sin darnos cuenta…
Mientras nos hundimos en una depresión y en una maldición constante porque todo lo vemos oscuro y quizás no lo vemos. No nos percatamos de lo que realmente hemos adquirido que se nos ha dado.
Si nos analizamos bien, nos daremos cuenta que durante ese lapso de espera, hemos conseguido lo que teníamos que lograr para avanzar un escalón más hacia nuestro plan en este territorio de transición.
Si nos detuviéramos a mirar hacia atrás, veremos que muchas de las cosas que nos causaban dolor han madurado, ya no nos molestan cosas que antes nos incomodaban, toleramos más, respiramos mejor…
Para muchos es simplemente creer que nos hemos dado por vencidos y que nunca lograremos lo que queremos y nos hace falta.
Si comprendiéramos esto como es, todo lo lograríamos. Si nos aquietáramos y en el proceso estuviéramos convencidos de que esto o aquello es lo que queremos, no nos impacientáramos porque estaríamos convencidos de que va a llegar!
Sin embargo, no comprendemos y al contrario, nos volvemos rebeldes y hasta malcriados, y esto solo retrasa el hecho; pero no todo esta perdido porque a su vez, nos pulimos y aprendemos a crecer.
Si de verdad queremos lograr nuestras metas, debemos de aplicar la llave del éxito y no es un secreto que debemos entender que es EN ORDEN DIVINO Y EN ARMONIA CON TODO EL UNIVERSO y que hay que dejar que sea así, sino solo conseguiremos amargarnos y crear un ambiente negativo y hasta hostil en nuestro alrededor, proyectando energías indebidas… por ejemplo, si aquello que necesitamos es estar allí (donde sea que deseemos estar), el alma universal abrirá la puerta para que entremos, al entrar ya está establecido que ese es tu orden divino. El padre celestial no abre puertas si no es lo que nos conviene.
Cuantas veces repetimos insaciablemente esta celebre frase “PARA QUE DIOS ME PUSO AQUÍ, SI DESPUES NO ME IBA A AYUDAR A LOGRARLO?” no será que el nos puso ahí porque es ahí que tenemos que estar para lograr nuestro objetivo y que el es el creador del plan divino y te facilita las páginas para que escribas sus promesas, y hemos escrito tanto que no sabemos ni leer lo escrito porque nuestra actitud de dejadez nos levanta cada día con un sentimiento de derrota porque es más “fácil”
Pensemos pues que si ya hemos entrado, por qué esperar en amargura, si todo es y está en orden divino y armonía con todo el universo. Cambiemos los “NO” por “Gracias Padre” y disfrutemos el viaje, porque estar de malas solo atrae estar en malas.
Por eso hoy repetiremos “esta meta que es para darnos la felicidad, que nos permitirá hacer un entorno feliz, está en orden divino y en armonía con todo el universo, así sea…”
Y lo demás llega por añadidura…
Mientras nos hundimos en una depresión y en una maldición constante porque todo lo vemos oscuro y quizás no lo vemos. No nos percatamos de lo que realmente hemos adquirido que se nos ha dado.
Si nos analizamos bien, nos daremos cuenta que durante ese lapso de espera, hemos conseguido lo que teníamos que lograr para avanzar un escalón más hacia nuestro plan en este territorio de transición.
Si nos detuviéramos a mirar hacia atrás, veremos que muchas de las cosas que nos causaban dolor han madurado, ya no nos molestan cosas que antes nos incomodaban, toleramos más, respiramos mejor…
Para muchos es simplemente creer que nos hemos dado por vencidos y que nunca lograremos lo que queremos y nos hace falta.
Si comprendiéramos esto como es, todo lo lograríamos. Si nos aquietáramos y en el proceso estuviéramos convencidos de que esto o aquello es lo que queremos, no nos impacientáramos porque estaríamos convencidos de que va a llegar!
Sin embargo, no comprendemos y al contrario, nos volvemos rebeldes y hasta malcriados, y esto solo retrasa el hecho; pero no todo esta perdido porque a su vez, nos pulimos y aprendemos a crecer.
Si de verdad queremos lograr nuestras metas, debemos de aplicar la llave del éxito y no es un secreto que debemos entender que es EN ORDEN DIVINO Y EN ARMONIA CON TODO EL UNIVERSO y que hay que dejar que sea así, sino solo conseguiremos amargarnos y crear un ambiente negativo y hasta hostil en nuestro alrededor, proyectando energías indebidas… por ejemplo, si aquello que necesitamos es estar allí (donde sea que deseemos estar), el alma universal abrirá la puerta para que entremos, al entrar ya está establecido que ese es tu orden divino. El padre celestial no abre puertas si no es lo que nos conviene.
Cuantas veces repetimos insaciablemente esta celebre frase “PARA QUE DIOS ME PUSO AQUÍ, SI DESPUES NO ME IBA A AYUDAR A LOGRARLO?” no será que el nos puso ahí porque es ahí que tenemos que estar para lograr nuestro objetivo y que el es el creador del plan divino y te facilita las páginas para que escribas sus promesas, y hemos escrito tanto que no sabemos ni leer lo escrito porque nuestra actitud de dejadez nos levanta cada día con un sentimiento de derrota porque es más “fácil”
Pensemos pues que si ya hemos entrado, por qué esperar en amargura, si todo es y está en orden divino y armonía con todo el universo. Cambiemos los “NO” por “Gracias Padre” y disfrutemos el viaje, porque estar de malas solo atrae estar en malas.
Por eso hoy repetiremos “esta meta que es para darnos la felicidad, que nos permitirá hacer un entorno feliz, está en orden divino y en armonía con todo el universo, así sea…”
Y lo demás llega por añadidura…


