
Cuantas veces oímos “Gracias a dios “esto”… Te has fijado que siempre se acompaña de un hecho que pudo ser lamentable o que pudo ser peor; o esta otra, “si dios quiere”, “si dios cree que te conviene”… y así podría llenar un blog de estas expresiones.
Que inconformes somos, que mal agradecidos parecemos ante Dios… Si hubiese un estado de cuenta de todas las gracias que no damos a nuestro creador, estaríamos más que en negativo, pero el no lleva cuentas.
Conozco a una persona que cuando era una personita decía siempre “Gracias por mis gracias”. Contaba con menos de un año y con palabra tan grande se expresaba a Dios.
Gracias por mis gracias…
Que bueno sería si todo lo que poseyéremos nos cupiera en las manos, imagínense las manitos de la niña con menos de un año, que podría caberle en ellas. Sin embargo, ella estaba consciente de todo lo que tenía.
Nos pasamos la vida buscando y llenando espacios con cosas vanas y no agradecemos lo que tenemos o quizás no hay tiempo, pero si lo hay para criticarnos. Que si tengo los pies así, que si mis orejas son de tal forma, que si soy aquello, que si no lo soy…
Elsa Patricia decía “Gracias por mis gracias” porque a pesar de todo, aunque no caminaba, sabía que un día iba a hacerlo. Porque tenía oídos para escuchar, ojos para mirar y un barco en lontananza en un mar muy azul…
En otras palabras, cuando nos criticamos, cuando no vemos alrededor y adentro, tanta belleza, tanta grandeza y no agradecemos por tanto, cuando no conseguimos lo que buscamos entonces todo es injusticia por lo que somos? Entonces cuando caminamos, reímos y lloramos, no lo tomamos en cuenta para sentir justicia.
Que pretenciosos somos, entonces nos creemos muy merecedores para no agradecer la noche, la luna, el sol, todo lo demás. Por no agradecer hasta el cuerpo que nos lleva, a veces hasta por largos caminos y por tiempo indefinido podemos hablar, reír y hasta llorar… tenemos tanto y solo vemos lo que nos falta y casi siempre lo que nos sobra no lo queremos.
Hoy agradezco tener estas mis manos, para agarrarme de las tuyas que me dicen sin rodeos… Te Amo.
Hoy agradezco la voz que expresa mis sentimientos, hoy agradezco que hay un quizás para mañana que me permitirá dar Gracias por mis gracias…
Y todo lo demás llega por añadidura.