Nacemos, crecemos y nos vamos!!!
Que monótono pero es así. Acumulamos preguntas que nos hacemos después de una ausencia…y convertimos todo en resignación.
Sería mejor si nos preguntáramos a diario ¿cuánto amor te he brindado? Mejor a ¿Cuantas cosas te di? Sería mejor tener un tiempo para dar tiempo y no lamentarnos después de todo el que perdimos en la competencia diaria que es vivir.
Vivir en plenitud, es despedida sin remordimientos… sabiendo que te colme de todo lo mas precioso que necesitabas para ser feliz, y decir “yo te debo tanto, tanto amor que ahora te regalo mis recuerdos, el abrazo debió haber sido más fuerte, decirte que hoy tu sonrisa ilumina tu belleza. Te amo y te regalo mi amor”
Hay que guardar los juicios. Confundimos sobreprotección con amor y viceversa. Para mí sobreprotección es temor a decir: “no importa lo que tu creas de tí, yo creo que puedo demostrarte que eres todo lo maravilloso que un día soñaste ser… porque mi amor cuidará de tí todos los días de tu vida aunque no me veas”
Cuando se siente eso, se sabe que lo tenemos todo, que hemos dado de nosotros lo mejor, aunque no haya sido “perfecto”.
Hemos hecho de un te amo, una frase de ocasiones especiales, olvidando que toda vida ocasiona un amor especial. Celebremos pues a cada uno de los que nos regalan su presencia cada día.
Foto de 7th-dream

0 comments:
Post a Comment